Hans Bølling
La obra de Bølling se caracteriza por su carácter lúdico, humorístico e ingenioso. Apasionado por la diversidad creativa, su práctica y sus productos se inspiran en ella. Tras formarse como diseñador publicitario, su interés por la arquitectura lo impulsó a retomar sus estudios para obtener una licenciatura, ampliando así su práctica más allá de los objetos para incluir villas, complejos residenciales y ayuntamientos.
Al principio de su carrera, comenzó a elaborar pequeñas figuras con elementos botánicos como regalos para familiares y amigos. La precisión y la personalidad de sus objetos le allanaron el camino al éxito, ya que pronto empezó a vender las figuras de madera en tiendas.
Bølling ganó un premio por sus diseños e invirtió el dinero en su propia máquina de carpintería. El acceso a los medios de producción impulsó la fabricación de sus ahora famosos patos y patitos en la década de 1950.
Años después, Hans sigue pasando por la oficina de Architectmade para ver cómo están sus queridos productos; su espíritu vivaz y alegre inspira más ideas de las que sabemos qué hacer.