Este año regresamos a lo esencial y a los colores inspirados en la Naturaleza, como reflejo de su respeto por ella y como paleta básica de la vida. Son 28 colores inspirados en los 4 elementos: Aire, Tierra, Agua y Fuego.

Los tonos vinculados al Aire son neutros y suaves y dotan a las paredes de una luminosidad intangible. El espacio se vuelve ligero y radiante, ofreciendo un aire casi primaveral.

Los Tierra se encuentran en las semillas de donde brotan los colores de los que está creada. Naturales, orgánicos y terrosos proporcionan bienestar y estabilidad.

Los colores del Fuego evocan al fuego que arde sin que se vea, al que se siente sin que se toque. Implican un deseo incontrolable de plasmar energía en las paredes a través de una intensa fusión de emociones fuertes y voluptuosas. La selección de Fuego busca teñir las paredes con colores cálidos, intensos, casi ardientes, capaces de mantener la llama encendida eternamente en un lugar lleno de carácter.

Por último, los tonos Agua llenan cada espacio, haciéndolo más alegre y fresco. Son un reflejo de tu imagen que se sumerge en una luz y brillos espléndidos, que se disuelven y se mezclan en una armonía de tonalidades H20, repletas de optimismo.