Michael Anastassiades

¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser diseñador?
Mientras crecía en Chipre, desde que empecé a hablar, siempre tenía un lápiz en la mano, y cada vez que alguien de más edad se ofrecía a entretenerme, se lo pasaba junto con una hoja de papel en blanco y le decía: “dibuja aquí”. Supongo que se trataba de una forma sencilla de decir que me gustaba pasar un rato dicha persona. Si quedaba impresionado con lo que dibujaban, trataba de imitar sus movimientos con la esperanza de poder reproducir la misma imagen. Pronto aprendí a no confiar en los demás, sino en mi propia imaginación, y la creatividad se convirtió en una exploración personal de cómo veía las cosas. Pero no recuerdo si hubo un momento concreto en el que me diera cuenta de que quería ser diseñador.


¿Qué es la luz artificial para ti?
Hay una razón por la que existe el día y por la que existe la noche, y nunca debemos tratar de reemplazar el uno con la otra. Al diseñar una luz, creo que es importante reconocer que nunca puede ser un objeto aislado, sino que interactúa con su entorno. Creo que, solo después de aceptar todas las condiciones, se puede comenzar a diseñar. La luz existe en una cantidad tan grande de dimensiones hermosas en la naturaleza… Me consideraría afortunado si pudiera captar solo uno de esos momentos.



¿Por qué te gusta trabajar con Flos?
Hace diez años decidí comenzar a producir mis propios diseños como una forma de hacer realidad mis ideas sin comprometerme. Unos años más tarde, comencé a trabajar con Flos. Nunca pensé que podría hacer lo mismo para alguien más.


¿Cuál es el próximo objeto que te gustaría diseñar?
Una luz.


¿Hay un gran diseñador, artista o músico que consideres como un punto de referencia para tu trabajo? 
Son tantos los creadores geniales que representan una fuente de inspiración para mi trabajo, que sería injusto mencionar solo algunos. Al crecer en Chipre, tuve la suerte de conocer a un gran arquitecto y amigo de mi padre, Neoptolemos Michailides. Fue un auténtico visionario e influyó en gran medida en la forma en que veo las cosas ahora.


¿Te consideras un artista o un diseñador?
Un creador.


¿Qué experimentaste al diseñar la iluminación de un templo para el espíritu humano como el Hagia Sophia en Londres?
Cuando diseño una luz, siempre comienzo desde el resplandor. Es una cualidad importante: su equilibrio hace que toda la experiencia se convierta en una forma de meditación. Nunca distingo entre una luz que diseño para un lugar de culto o simplemente para un hogar.


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